BREVE HISTORIA DE LOS CASI 50 AÑOS DE LA ESCUELA

LOS COMIENZOS

Allá por 1973, un grupo de personas, algunos de ellos estudiantes, tomaron conciencia de las necesidades de formación en las personas adultas en un barrio todavía con gran índice de analfabetismo, dándose el comienzo de lo que sería la Escuela Popular de Oporto.

Después de un proceso de difusión con el fin de dar a conocer los servicios educativos que se iban a ofertar, el inicio de esta entidad se da gracias a la participación de veinte personas. Tras encontrar un espacio para desarrollar las clases, en los inicios se contaba con los grupos de Graduado Escolar, Cultura General y Alfabetización.

Por un lado, las personas destinatarias eran mujeres mayores, una mayoría de origen rural, amas de casa, con estudios inexistentes o mínimos, y baja autoestima. El miedo a las situaciones nuevas y los obstáculos para comprender los nuevos códigos dados por la propia evolución estaban presentes en ellas. Por otro lado, otro colectivo más joven, cuyos estudios están inacabados y trabajando en empleos no cualificados, que les gustaría obtener un título y/o pretenden superarse.

En el barrio no hay centros de educación de personas adultas y el Ministerio de Educación permite que desde la Escuela se entregue el título de Graduado Escolar.

EN LA DÉCADA DE LOS 80

La educación integral que se persigue, se va consiguiendo gracias a la aparición de talleres variopintos, propuestos por alumnas del Graduado Escolar, u otras personas que llegan a la escuela. Gracias a este hecho, se puede cumplir uno de los principios de las escuelas populares: todos enseñamos, todos aprendemos.

La educación de personas adultas se encuentra abandonada, se utilizan los materiales utilizados para los menores, olvidando el carácter específico que tiene el trabajo con este colectivo. Así se elaboraron en la Escuela materiales propios, e incluso se monta una comisión pedagógica para dar soporte a todos los equipos que generaban textos.

Debido a las complicaciones para pasar de Alfabetización a Cultura General, surgió el proyecto Ciclón como nivel intermedio, formando por el grupo de Avance o Neolectores. Por otro lado, quienes acaban Cultura General y querían seguir formándose, pero aún tenían que desarrollar algunos aprendizajes antes de pasar al Graduado Escolar, acudían al grupo de Pregraduado. Siguiendo con esta dinámica de adaptación a las necesidades que iban surgiendo se creó el Preacceso, un curso intermedio entre el Graduado Escolar y el Acceso a la Universidad para mayores de 25 años.

Se empiezan a hacer las Jornadas Culturales, tres veces al año, y el BIC, la revista de la Escuela.

EN LA DÉCADA DE LOS 90

El Ministerio de Educación y Ciencia, en 1991, concede a nuestra entidad un diploma debido a las intervenciones realizadas en alfabetización de personas adultas. En 1993 conseguimos el tercer premio en el concurso «Miguel Hernández», el cual promueve el aprendizaje permanente.

Nos “contratan” la Comunidad de Madrid y otras editoriales para elaborar material de educación de personas adultas. De ahí salen los libros: Módulos, Rastros, Matemáticas críticas y transformadoras y Miradas Matemáticas, todos en venta todavía en las librerías especializadas.

Al barrio acuden personas migrantes con diversas necesidades, entre ellas, el aprendizaje de español. Por ello, en 1995 se inician clases encaminadas a subsanar esta necesidad y otros aspectos, como la creación de espacios interculturales. A causa de la realidad que rodea a estas personas, la escuela realiza labora de acompañamiento y de asesoramiento legal y laboral. En todo este tiempo pasan personas de 32 países.

Debido a la nueva oferta formativa por parte de la Comunidad de Madrid, el Ministerio y la UNED, la escuela decide centrarse en la Alfabetización, los Neolectores y Cultura, dejando de impartir educación reglada.

A raíz de los cambios gubernamentales, los proyectos de educación de personas adultas de la Comunidad de Madrid desaparece y, por ello, la subvención que recibe la Escuela Popular de Oporto también. Antes esta hecho, la entidad se autofinancia por socios y personas integrantes de la misma.

CAMBIO DE SIGLO

A lo largo de todos estos años la escuela pasa por una serie de cambios, surgen diversos y numerosos talleres, y se desarrollan diferentes seminarios, como Búsqueda de Empleo, Creatividad, Alimentación, Salud y Sexualidad, Interculturalidad, entre otros. Además, cambia el perfil del voluntariado, la mayoría mayores de 50 años, en muchos casos prejubilados o jubilados, con ganas de trabajar en la educación popular.

Encontramos un nuevo lugar para desarrollar nuestras funciones, el Colegio Público Isaac Peral, al que nos vamos el curso 2011-2012 y dónde nos acogen con gran cariño.

La escuela crece en número, llegamos a ser 550 personas involucradas en el proyecto.

En el curso 22/23, después de la pandemia, tenemos 3 cursos (alfabetización, cultura y español para inmigrantes) y 23 talleres.

Se hacen tres jornadas culturales al año, al final de cada trimestre (dos o tres días dónde se suspenden las clases habituales para hacer charlas, exposiciones, proyecciones, etc). La revista de la escuela va por el número 119 y se multiplican el número de salidas a museos y excursiones. Nos organizamos con asambleas de representantes, una vez al trimestre, dónde acuden las delegadas y monitoras.

Ahí vamos…